La filosofía de la Edad Media, que cubre 1000 años, representa el período más largo de la historia de la filosofía. También es el más variado, ya que incluye la filosofía cristiana latina, la filosofía cristiana bizantina, la filosofía judía y la filosofía elaborada en el Islam. Además del interés intrínseco que deriva de su variedad y riqueza especulativa, su rol de mediadora entre la filosofía antigua y la moderna vuelve su estudio indispensable. La Edad Media recibió por medio sobre todo de Cicerón y de Boecio el saber de los grandes sistemas filosóficos de la antigüedad, y propició su encuentro con las tres religiones del Libro. Los sistemas que se construyeron a partir del encuentro entre las distintas tradiciones produjeron las categorías filosóficas que engendraron el pensamiento moderno.