Motivación

1 Introducción

Lo primero que podríamos afirmar sobre la motivación, atento a lo que hemos venido mencionando en los capítulos previos, es que es la consecuencia lógica y natural del liderazgo. Con buenos líderes hay equipos motivados, pero vamos a tratar de entender desde el principio qué es realmente la motivación.

 “Motivación es el proceso por el cual la necesidad insatisfecha de una persona genera energía y dirección hacia cierto objetivo, cuyo logro se supone habrá de satisfacer dicha necesidad”.

Es importante destacar que la fuente de esas necesidades se encuentra en los aspectos conscientes e inconscientes de nuestra personalidad. Los llamados impulsos son las fuerzas que nos mueven a querer una cosa concreta.

Veamos a continuación cómo funciona la motivación en el lugar de trabajo.

El profesor Dwight Backe grafica la problemática básica que posee la generación de una motivación positiva en el ámbito laboral en la siguiente frase “Los objetivos de la empresa y los intereses del personal nunca van a ser iguales, pero los podemos hacer compatibles”. Las empresas invierten mucho dinero y tiempo en tecnología y en la mejora de procesos, pero muchas veces se olvidan de trabajar sobre el factor más dinamizante de la gestión empresarial: la motivación de sus empleados. Las personas cuando ingresan a una empresa, además de conformar el contrato legal que las une a ésta, conforman el contrato psicológico que está constituido por las expectativas de ver satisfechas determinadas necesidades en la relación laboral, y que van más allá de obtener una remuneración por esta contraprestación. Alimentar ese contrato psicológico será el gran desafío de la supervisión para que el nivel de motivación se mantenga en niveles positivos. Por lo tanto, desarrollar una gestión de conducción y liderazgo que busque lograr un determinado equilibrio entre las necesidades del personal y los objetivos de la organización será un verdadero desafío para los líderes.